159
Educ@ción en Contexto, Vol. XII, N°. 23, Enero-Junio, 2026. ISSN 2477-9296
159
Reseña
Magaly Prada Rodríguez
rodriguezgalicia2018@gmail.com
Universidad Nacional Abierta
República Bolivariana de Venezuela
Recibido: Noviembre, 2025
Aceptado: Diciembre, 2025
La magistral obra
El sentido de la lectura
, de Ángela Pradelli
(2013), nos
invita a desvelar que, independientemente del contexto vivencial, la lectura no es un
proceso mecánico, sino un acontecimiento humano de cuidado y transformación. La
autora, mediante un léxico amigable y a la vez didáctico, enaltece la lectura como
objeto de reflexión profunda. Esta reflexión se sustenta en una
hermenéutica del
sentido,
donde prevalecen los
relatos
de diversas personas que narran sus
1
Estudios Postdoctorales en Filosofía y Ciencias Humanas de Nuestra América (UNESR). Doctora en Ciencias de la
Educación (UNESR) con mención de Publicación. Magíster en Educación Abierta y a Distancia (UNA), así como Magíster
y Especialista en Gerencia Empresarial (USM). Licenciada en Educación, mención Orientación (UCV). Personal Académico.
Coordinadora del Subprograma Servicios al Estudiante (UNA). Investigadora en las áreas de Orientación Universitaria,
Antropología Hermenéutica y Hermenéutica Lingüística, entre otras líneas de generación de conocimiento vinculadas a los
estudios académicos.
Ángela Pradelli. (2013). El sentido de la lectura.
1er. ed. Buenos Aires: Paidós. pp.- 1-142.
ISBN 978-950-12-0048-5
160
Educ@ción en Contexto, Vol. XII, N°. 23, Enero-Junio, 2026. ISSN 2477-9296
160
vivencias y encuentros con las palabras a través de una relación dialógica consigo
mismas y con el otro.
En otras palabras, la obra invita al “Otro” a relatar experiencias donde la
lectura es la protagonista, proporcionando un sentido derivado de una interpretación
lingüística, significativa y vivencial. Al narrar la experiencia, “algo se devela”. En este
orden de ideas, la intención principal de la obra es
comprender los diferentes
sentidos de la lectura derivadas de sus protagonistas y sus visiones de mundo.
Pradelli (2013) plantea que leer no es un simple placer o un ejercicio
intelectual, sino una necesidad vital. La lectura nos ayuda a comprender un sentido
sobre nuestra propia experiencia y, por ende, a interpretar el mundo que nos rodea.
De este modo, la
autora nos desvela ciertas interrogantes esenciales: “¿Cuáles son
nuestras escenas de lectura más significativas y cómo las recordamos?? ¿Qué
recuerdo tenemos de nosotros mismos como lectores? ¿Qué libro, escritor,
historieta o revista nos revelaron la posibilidad de otros mundos? (Pradelli, 2013,
p.10).
En colación a estas interrogantes, nos convertimos en “tejedores lingüísticos”
que buscan trascender la superficialidad para internalizar, desde lo cognitivo y
emocional, la profundidad de lo vivido. Es de resaltar que
El sentido de la lectura
(2013) no se dirige a una población específica; es apta para todo aquel que guste
de descifrar el sentido y comprender el poder de las palabras. Escrita de manera
armónica, incluye relatos de músicos, editores, docentes; entre otros, explorando
cómo la lectura trasciende el aula para convertirse en un eje de la experiencia
humana y la memoria. Es, esencialmente, una obra humanista.
161
Educ@ción en Contexto, Vol. XII, N°. 23, Enero-Junio, 2026. ISSN 2477-9296
161
La arquitectura de la obra se despliega a través de los siguientes capítulos,
los cuales funcionan como un todo coherente:
La lectura como una pulsión de vida; Leer es construir una significación sobre
nuestra existencia; Lectura y descendencia: ¿cómo fue el primer lector? ; El texto
es el lector; La lectura como experiencia de aproximación; Lecturas y aprendizajes;
Leer: una poética de la seda; Llegar al autor. Encuentros con John Berger; Leer es
mirar profundo; ¿Quién enseña en mí cuando enseño a leer?; Perderse en una
biblioteca hasta encontrarse; Lecturas que persisten; Leer y encender las noches;
La lectura en el aire que respiramos; El lector como destino; El sentido de las
palabras. (Pradelli, 2013, p.142)
Las premisas clave en las que se fundamenta esta obra sostiene la
argumentación de Pradelli (2013): cada acto de lectura constituye una búsqueda
personal que permite enaltecer el saber -en cualquier disciplina del conocimiento- y
aplicarlo a situaciones cotidianas de modo pertinente. De este modo, la lectura se
posiciona no solo como un ejercicio intelectual, sino como una herramienta de
interpretación para la vida misma. Las ideas significativas que nutren la
argumentación de la autora se pueden sintetizar de la siguiente manera:
a) Memoria y herencia
: el libro destaca que somos el resultado de las lecturas de
quienes nos precedieron (padres, abuelos) y que estas trazan nuestro camino
personal y profesional. Al respecto, Pradelli (2013) señala:
La lectura enlaza la memoria con el instante del puro presente, une los
tiempos todos diferentes de los textos con el modo más inmediato en
que vivimos la vida de cada día. Hombres y mujeres de todo el mundo,
162
Educ@ción en Contexto, Vol. XII, N°. 23, Enero-Junio, 2026. ISSN 2477-9296
162
niños, jóvenes, adultos, cada jornada renovamos la acción milenaria
de leer. (p. 21)
b) La lectura como pulsión de vida
: Leer nos ayuda a construir un sentido sobre
nuestra propia existencia.
c) Leer es construir una significación sobre nuestra existencia
: La lectura
produce significados y compone nuestra identidad a través de los discursos de
los otros y de nosotros mismos.
d) El texto es el lector (La Subjetividad)
: Leer es, en primer lugar, leerse a sí
mismo. Las interpretaciones que construimos sobre los textos son variaciones
de nuestro propio ser que nos llevan al centro de nosotros mismos.
e)
La lectura como “mirar profundo”:
Inspirándose en la lengua wichí (yah’yen),
Pradelli (2013) define el acto de leer como un ejercicio de rescate del pasado
para dar vida al presente. Nos invita a reflexionar: “ ¿Cómo sería la vida de cada
uno de nosotros si no hubiésemos podido leer las cartas de los amigos, nuestros
documentos de identidad, la partida de nacimiento de nuestros hijos, los boletos
de tren, los mapas de las rutas, los carteles?” (p.74).
f) La lectura va más allá del libro:
La autora propone una visión expandida donde
leemos personas, gestos, paisajes, silencios y hasta nuestro propio cuerpo.
g) La lectura en el aire que respiramos:
La complejidad del acto lector no se
agota en la decodificación de textos lingüísticos. Por el contrario, requiere de
una constante interpretación de la realidad; la diversidad de los mensajes del
mundo se abre ante nosotros en una infinitud de lecturas posibles.
163
Educ@ción en Contexto, Vol. XII, N°. 23, Enero-Junio, 2026. ISSN 2477-9296
163
h) El sentido de las palabras
: Las palabras poseen un sentido profundo que
trasciende su definición literal. Encontrar ese sentido implica una hermenéutica
lingüística; donde el lector se convierte en un intérprete activo de su propia
historia y de su entorno.
i) La lectura como experiencia integral
: Se presenta como una invención
creadora cuya influencia no se limita al intelecto, sino que impacta en la
sensibilidad biográfica y física del lector, funcionando como un motor que
dinamiza su relación con el mundo.
Realizando una interpretación global de esta obra desde la hermenéutica del
sentido, se destaca que pensar la lectura implica absorber energías renovadas
derivadas de un horizonte infinito de palabras. En la actualidad, el ecosistema
tecnológico ha permitido impregnar estas energías de sabiduría, dando lugar a un
lector proactivo en lugar de un receptor pasivo. En el contexto de la educación
universitaria a distancia, esta perspectiva es fundamental: debemos repensar los
modos en que interpretamos para garantizar una aplicación eficaz del conocimiento.
Sobre esto, Pradelli (2013) sostiene:
Pensar el lector, antes que el texto. Pensarlo en su necesidad de
generar un sentido del mundo que su cuerpo pueda comprender en
términos lingüísticos, pero también filosóficos” (p. 129).
A tal efecto, el acto de leer permite que los contenidos se articulen en un todo
armónico, diferenciador y revelador de sentido; es el camino para abrirnos al "otro"
y volver a nosotros mismos. Pradelli (2013) demuestra que el sentido no está
"atrapado" en el libro, sino que florece en el diálogo entre la "poética de la seda" (el
164
Educ@ción en Contexto, Vol. XII, N°. 23, Enero-Junio, 2026. ISSN 2477-9296
164
texto) y la "pulsión de vida" (el lector). En su epílogo, la autora refuerza esta
autonomía:
Los textos tienen el derecho de ser interpretados. Nacen para que los
lectores impriman sobre ellos distintos sentidos. Son eso, una
explosión de significados (…) ¿Tal vez los lectores vayamos tras esa
libertad cuando tenemos que decidir dónde estamos, a dónde ir, con
quién quedarnos? (p. 133)
A modo de cierre,
El sentido de la lectura
representa una pieza de riqueza
académica-profesional imprescindible. La obra nos invita a trascender la mera
transmisión de datos para convertirnos en seres interpretativos. Leer es, en
definitiva, el arte de acompañar al otro en el descubrimiento de su propio sentido,
enmarcado en un espacio de libertad y transformación.
De aquí se revela que
El sentido de la lectura
es una obra que trasciende el
ámbito técnico de la educación para convertirse en un círculo hermenéutico de
interacción profunda. No se trata simplemente de haber leído, sino de comprender
cómo esos textos han configurado nuestro 'mundo de vida'. En definitiva, el sentido
de la lectura no es un proceso acabado, sino un recorrido permanente y constante
donde el lector, al interpretar el mundo, se interpreta a sí mismo."
Referencia
Pradelli. A. (2013).
El sentido de la lectura
. 1er. ed. Buenos Aires: Paidós.