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Educ@ción en Contexto, Vol. XII, N° 24, Julio-diciembre, 2026. ISSN 2477-9296
De la Praxis Andragógica a la Axiología del Equilibrio. Lugo, A.
organizacional en entornos de alta entropía. Fundamentar esta categoría exige
romper con el pensamiento lineal de la administración tradicional y abrazar la Teoría
de la Complejidad. Según Morin (2020), en tiempos de crisis, el pensamiento
complejo es el único capaz de religar dimensiones que el positivismo separó: lo
objetivo de lo subjetivo, y lo técnico de lo humano.
Desde esta perspectiva, el liderazgo educativo actúa bajo el principio del
bucle recursivo, donde la gestión influye en el clima humano y este, a su vez,
redefine la efectividad de la gestión. La Axiología del Equilibrio propone que el líder
debe manejar la dialógica (Morin, 2020) entre el "orden" institucional
(procedimientos, metas, indicadores) y el "desorden" propio de la crisis
(incertidumbre social, carencias, fragilidad emocional). El equilibrio, por tanto, es la
capacidad de mantener la coherencia ética mientras se navega en el caos.
En el plano de la ética de valores, esta propuesta se nutre de la Axiología de
la Resiliencia. Autores como Cortina (2021) enfatizan que la ética de las
organizaciones debe pasar de una ética de la obediencia a una ética de la
responsabilidad cordial. Para el líder educativo, esto implica que el valor de la
eficiencia no puede ser superior al valor de la dignidad del ser. El equilibrio aparece
cuando la gerencia reconoce que un sistema educativo es, ante todo, un sistema de
valores en interacción.
Asimismo, la fundamentación se apoya en el concepto de Liderazgo
Distribuido y Ético (Harris, 2022), el cual sugiere que, en momentos de crisis, el
equilibrio se logra compartiendo el poder y validando el saber del otro. Si en la
maestría (Lugo, 2021) se observó que la asesoría académica fallaba por su rigidez,